Después de la bromita hecha a los dos primos de Pechuga con la falsa exhibición de la película de los “300”, servidor se encontraba algo achispado por el litro de sangría ingerido. Me sentía en una nube. Hacía mucho tiempo que no cometía una tropelía terrible. Yo, que por algo me llamo Robert, “El Maléfico”. Así que urdí por mi cuenta un plan de lo más maquiavélico. En realidad era bastante sencillo de llevar a cabo. Tenía que acceder a la jaula del hipopótamo, que estaba encerrado injustamente en el zoo y conducirlo con mesura hacia la cercanía de la plaza pública del pueblo. Era buena hora. Casi las doce del mediodía. La plaza estaba muy transitada. Hacía buena temperatura, los políticos estaban de mitin, los trabajadores manifestándose en huelga y el resto parecía ir a su bola.
Así que puse el hierro de marcar ganado bravo al fuego, hasta que se pusiera al rojo vivo. Una sonrisa terrible afloraba a mi rostro cadavérico, mientras el hipopótamo me ofrecía sus cuartos traseros con toda la inocencia del mundo, ignorando el tremendo dolor que estaba a punto de padecer, je, je.
humor gráfico
En Escritos también tenemos un Cine donde exhibimos películas de alto standing, ja ja. En este caso, "300".
Efectivamente. En mi humilde y tétrica hacienda, también disponemos de un recinto conocido por cine, donde cualquiera de nuestros visitantes insignes pueden acercarse a él para ver una película de buen nivel. Tras el pago previo de cien euros para la entrada, y una vez debidamente ocupada la butaca correspondiente, se apagan las luces para presenciar con más de tres años de retraso, la espectacular película de los “300”. Hoy los primeros espectadores son los hermanos Pechugaza Exquisitos a la Parrilla. Son dos primos de Pechuga de Pollo Mutante, que les ha convencido para asistir a la “Premier”, je, je.
Por cierto, el cine llevaba un tiempo sin usarse, así que mi mayordomo Dominique se ha encargado de quitar el polvo y de sujetar con firmeza un espectacular rótulo con el título de la película de cien kilos de peso sobre la marquesina de la entrada.
Misterios por resolver en Escritos de Pesadilla: "¿Cómo diablos consiguieron despertar al oso pardo y que luego se dirigiera a la Asociación de Obesos Insaciables?".
Robert, “El Maléfico”: Bueno. El primer capítulo de la nueva serie “gore”, “Misiones Sangrientas”, ha sido un exitazo total. Cuota de pantalla del 97%. El minuto más visto tuvo lugar en el instante que las mascotas dejan el local de la Asociación de Obesos Insaciables hecho un asquito. Se calcula que cien millones de televidentes a nivel mundial vieron esos sesenta segundos de oro sin pestañear, hipnotizados ante la sangre, vísceras y adiposidades de los clientes esparcidos por las paredes y los suelos del gimnasio y del spa.
En espera del segundo capítulo, hubo un dilema entre los espectadores pasivos que asistieron desde la distancia de sus aparatos de plasma con TDT incorporado: ¿Cómo conseguimos encauzar al temible Oso Pardo del Parque Yellowstone hacia el lugar indicado? Mejor dicho, ¿cómo se las arregló mi empleado Harry para que tal cosa sucediera?
Recordemos que el citado oso estaba hibernando apaciblemente en su osera, roncando con notable poderío pulmonar.
La respuesta la tiene Harry:
Harry: Bueno, jefe. La realidad es que ya dimos la respuesta a esa cuestión en el propio episodio, cuando presentamos al Oso Pardo.
Robert, “El Maléfico”: Es cierto. Ya se mencionó lo del cactus. Pero la gente se muere por saber cómo te las arreglaste para sacarlo de su fase de hibernación sin lastimarte.
Harry: Ah. Nada del otro mundo. El cactus lo mandé por mensajería express, con entrega directa al destinatario. Ja, ja.
En Escritos de Pesadilla estrenamos nuestras Misiones Sangrientas. Primera Misión: La Asociación de Obesos Insaciables.
Tengo el grato honor de anunciarles por fin el estreno de la tan esperada serie de gore y casquería puro y duro. Se llama Misiones Sangrientas. En ella, asaltaremos lugares emblemáticos y no dejaremos títere con cabeza, ja ja.
Hoy empezamos con los miembros de la elitista Asociación de Obesos Insaciables, ubicado en Peña Redonda De Los Jamonos (Navarra). El que menos, ingresa diez mil euros al mes, así que se lo tienen merecido en época de crisis galopante.
Noticia de Última Hora de lo más desagradable: Croqueta Andarina ha sido agredida mientras se entrenaba.
Ha sido cosa de hace escasos minutos. Nuestra entrañable atleta, Croqueta Andarina, en plena fase de preparación para las series clasificatorias de cara a la Olimpiada, ha sido atacada por un tío bestia.
A continuación ofrecemos las imágenes grabadas por un videoaficionado, de nombre Leopoldo Jamonero.
Mi sobrino Gurmesindo y su manera de quitarse de encima a su novia del colegio.
Mi sobrino Gurmesindo tiene una admiradora femenina en el colegio donde cursa séptimo desde los ciento veinte últimos años. Se llama Marta. Es una chiquilla muy maja. Rubita. Algo charlatana. Pero en fin, el amor infantil que ella siente por Gurmesindo no es correspondido por este, así que para conseguir enamorarlo un poquillo, la he invitado al castillo de Escritos. Le he dicho que si acude al cocinero Bogus Bogus, este puede prepararle un pastel de Amor al Primer Mordiscazo. Lo malo es que Gurmesindo ha estado atento a la jugada, y a su vez se ha confabulado con Bogus Bogus y con uno de mis zombis de la brigada de la limpieza para conseguir deshacerse de la muchacha. En fin, esperemos que con los años, mi sobrino se deje atrapar por un ligero halo de romanticismo. Si no, será un nuevo solterón dentro del linaje de los Maléficos, ja ja.
Torturas psicóticas en la América Profunda.
Es un hecho terrible. Perturbador. Nuestra enviada especial de Escritos de Pesadilla en la América Profunda (USA), la candorosa Croqueta Andarina, nos comunica de la existencia de un demente psicópata obsesionado por los personajes de los dibujos animados de Walt Disney.
Este individuo peligroso secuestra a cualquier inocente niño que pilla fumando a escondidas en los callejones más abandonados, y tras unos días de transformación, los libera, no sin antes colgar en youtube las imágenes que pueden apreciarse a continuación.
El muy desalmado ha cortado las orejas naturales del niño para sustituirlas por unas enormes del ratón Mickey Mouse cosidas a la piel con grapas inoxidables.
Tortura psicótica número dos: “La trompa de elefante disecada”.
En este caso al pequeñuelo le ha sido arrebatada su hermosa nariz, para ser sustituida por una enorme trompa de elefante disecada adquirida en la tienda de un anticuario de la Pequeña Manchuria. Reseñar que la fijación ha sido con el uso de un pegamento industrial, condicionando la vida del niño tanto en su fase juvenil como adulta.
Como siempre, hemos de mantener en secreto la identidad de sendas víctimas por ser ambos menores de edad, aunque Croqueta Andarina es tan metomentodo, que nos comenta que el de las orejas es Mathew Cucumber, de doce años, matón del colegio Saint Drewton, y el de la pedazo protuberancia elefantina, Alex Trinidad, de catorce años y contrabandista de parches de nicotina en el barrio italiano de la localidad de Creature Lane.
Dos jovenzuelos traumatizados para el resto de su existencia. Vilipendiados y burlados por sus ridículas caras, y todo por culpa del torturador psicótico de la América Profunda.
Esperemos que las autoridades locales no tarden en dar con el paradero de semejante monstruo, para así ser obligado a pagar los correspondientes derechos de imagen y de autor de la compañía Disney.
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Empleado Incompetente Merecidamente Despedido de Escritos de Pesadilla. (V)
Bueno, una semana más, un despido que se avecina. En este caso voy a recurrir a la ayuda inestimable de mi sobrinete Gurmesindo.
Gurmesindo: ¡Qué bien, estimado tío! ¡Mola mogollón eso de poner alguien en la calle!
Misterio Gordo medio resuelto por Pechuga de Pollo Mutante.
Pechuga de Pollo Mutante: Ejem. Presten un poco de atención. A primera vista estos dos botarates pasarían por ser dos simplones enanitos de jardin. Pues lamentándolo mucho, tengo que advertir que son dos de nuestros visitantes más ilustres, Paquito Chulito Porquesoyalto, uno de los ayudantes de Santa Claus en la campaña navideña, y el otro es Eleuterio Cuerno Quemado, el tercer portero del Atlético Malote Sociedad Anónima Deportiva, un equipo de la quinta regional del fútbol navarro. Dos atrevidos seguidores y encima de los más asiduos en la lectura de los infumables pergaminos literarios del jefazo, Robert El Maléfico. En una de mis rondas nocturnas dentro de mis competencias como máximo responsable de la seguridad en Escritos, me los encuentro convertidos en dos horrendas estatuas de granito. Fíjense en la expresión insalubre de sus rostros pétreos. Deben de estar pasándolo fatal, inmovilizados cerca del pozo de aguas fecales, plantados al ladito de esta triste petunia. ¡No hay derecho! Tiene que haber una explicación a este incidente. Voy a continuar con mi ronda por las dependencias del Castillo, a ver si descubro al culpable de semejante desaguisado.
Empleado Incompetente Merecidamente Despedido de Escritos de Pesadilla. (IV)
Nueva semana, y nueva víctima propiciatoria para el despido fulminante por parte de un servidor.
¡Cito al despacho del Jefazo de Escritos de Pesadilla, a la momia nacionalizada egipcia (pero de origen australiana) Patatotek Garbanzok VI!
¡Aligere el paso, por Dios! ¡Ya le vale lo de arrastrar los pies de manera tan lenta y lastimosa!
A ver, señor Garbanzok, ¿algo que alegar en contra de su despido?
(momia): Aggg…. Sindicato… Interponer reclamación…. Demanda… Conciliación… Acuerdo amistoso…
Bien, bien. Haga usted todo lo que le venga en gana a partir de ahora. Reconozco que me va a suponer un alivio desprenderme de sus patéticos servicios.
(momia): Ugggg… Firmar finiquito… “no conforme”… Abogado sindical… Denuncia… Pasta gansa… Derecho al paro… Descanso Eterno…
Eso mismo, repose su cuerpo y parte del alma durante sus meses de parado.
¡Y ahora salga de mi despacho! ¡Y con más garbo, carajo!
(momia): Oggg… Jefe sinvergüenza… Venganza… Maldición… Morir pronto…
Ya, a mí me vas a venir con esas. Las amenazas me las como entre pan y pan como si fuera un bocadillo de chorizo de Pamplona.
Bueno, por fin se ha largado el inútil este.
Por cierto, falta mi risa sardónica y despiadada tras haberle echado de la empresa…











































